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Aimar
llevaba dos años
sin participar tanto |
“Para mí Pablo sí es
imprescindible”. Las palabras de Antonio López cuando se hizo cargo
del Valencia fueron premonitorias. El técnico estaba dispuesto a hacer
jugar a Aimar sí o sí. En sólo siete días ha conseguido lo que Cúper
no encontró, Benítez intuyó y Ranieri olvidó. Aimar es por fin, la
referencia del Valencia. Ha marcado dos goles consecutivos y que han
supuesto puntos. Tanto en Sevilla como el sábado frente al Madrid fue
el hombre que llevó el peso, que asumió la responsabilidad y que tiró
de un carro que le necesitaba para ponerse en marcha. Jugando de
segunda punta y con la referencia de Mista en lo más alto, Aimar
crece, manda, se siente importante y asume su papel de estrella. Ha
recuperado la sonrisa y eso resulta tremendamente contagioso para el
equipo.
Pero si el juego ya es aval, más aún son los datos cuantificables.
Antonio López no sólo le ha dado la titularidad, sino que le está
haciendo jugar todos los minutos. Aimar suma ya cuatro encuentros
jugados consecutivos y completos, no recordaba lo que era jugar 360
minutos seguidos en el campeonato desde hacía dos años. Mientras que
en las primeras veinticuatro jornadas de Liga, Pablo Aimar tan sólo
había jugado dos partidos íntegros y seguidos en dos ocasiones
-jornadas 11-12 y 20-21-, y había marcado un gol, en los tres últimos
partidos ha conseguido dos tantos y acumula 270 minutos de juego.
Sin embargo, el protagonismo que ha adquirido en las últimas fechas no
lo disfrutaba el centrocampista argentino desde la temporada 02-03
cuando, con Rafa Benítez en el banquillo, jugó cinco encuentros
ligueros íntegros y seguidos, los comprendidos entre la jornada 25 y
la 29. En aquella ocasión, los rivales fueron Atlético, Athletic,
Espanyol, Real Betis y Osasuna, pero entonces no consiguió, como en
esta ocasión, marcar, aunque consiguió tres victorias, un empate y una
derrota.
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