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Ranieri encuentra sitio a Aimar |
Claudio Ranieri sacrificó
su propia filosofía futbolística en el encuentro del miércoles ante el
Steaua de Bucarest para sacar un once inicial absolutamente
revolucionario. Tanto el convincente resultado de dos a cero como la
opinión de la crítica convencieron al técnico italiano de que es mejor
nadar a favor de corriente que morir con unas ideas futbolísticas que
no dan el fruto deseado.
Ranieri justificó tras el partido ante el Deportivo del pasado sábado
que para alinear a Aimar en su sitio tenía que cambiar todo el sistema
del equipo. Así que, ante un rival más débil como el Steaua, el
mediapunta argentino volvió a ser titular como al técnico le gusta,
con dos delanteros por delante. Probablemente ésta sea la conclusión
más firme tras el encuentro de ida de los dieciseisavos de final de la
Copa de la UEFA. La combinación que conjuntaba a Aimar, Di Vaio y
Mista da resultado, aunque el técnico sigue teniendo dudas respecto a
renunciar a las bandas para completar las opciones ofensivas del
Valencia.
Ranieri ha probado a Aimar en varias posiciones a lo largo de la
temporada, pero en ninguna de ellas lo ve tan en su sitio como
haciendo de enganche con dos atacantes delante de él. Pegado a la
banda izquierda (como pasó en los encuentros ante el Levante y el
Villarreal), arrimado al costado derecho (como probó ante el
Deportivo) y como segundo delantero (como ocurrió en la mayor parte de
las ocasiones en las que actuó en la primera vuelta). Ranieri quiere a
Aimar por detrás de los pivotes del equipo contrario, para tener pocos
metros hasta la portería rival y, sobre todo, menos contrarios a los
que sortear y poder tener complicaciones en una hipotética pérdida del
balón.
El problema es que el jugador argentino suele retrasar mucho su
posición para participar más en el juego, con lo que tiene más
dificultades para conectar con los delanteros o para llegar al área
contraria. El resultado es el que comentamos antes, que pierde muchos
balones que pillan al equipo con el paso cambiado en busca de la
portería contraria.
Sin embargo, con el planteamiento que diseñó el técnico italiano ante
el Steaua quedaron solucionados todos estos problemas. Aimar está más
cerca de la portería, donde él quiere, por detrás de los pivotes
rivales. Tiene más opciones de pase al jugar con dos arietes por
delante, que en este caso fueron Mista y Di Vaio, y las espaldas
quedan perfectamente resguardadas, con Sissoko, Fiore y Baraja. Pero
el equipo se queda sin bandas. La duda que mantiene el entrenador es
si este sistema puede darle el mismo resultado ante un equipo como el
rumano y ante otro de la Liga española.
La UEFA es una competición que no tiene la competencia ni la calidad
en los rivales que tiene la competición nacional. En la Liga española,
aunque suene a tópico, no hay rival pequeño, y más con la igualdad que
se está presentando esta temporada en la zona media baja de la
clasificación. Además, hay otro factor desequilibrante que hace más
complicados los encuentros españoles que los europeos: el gran
conocimiento que tienen los rivales del juego del Valencia cuando
Pablo Aimar salta a la cancha. En los informes que realizan los
ojeadores de los distintos equipos de Primera se repite siempre una
constante: si juega Aimar, hay que presionarle, porque el Valencia
pierde muchas ideas y, además, se puede obtener el premio de un
contragolpe rápido tras un robo de balón. Además, las bandas quedan
totalmente desguarnecidas si Ranieri plantea la opción de dar entrada
al argentino. ¿Qué postura ganará el debate?
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